El origen

Qué es el método Cornell y quién lo inventó

El método Cornell es un sistema para tomar apuntes que reparte la hoja en tres zonas con funciones distintas: una columna ancha donde escribes en clase, una columna estrecha a la izquierda donde luego escribes preguntas, y una franja al pie donde resumes todo en pocas líneas. Esa es la parte visible. La parte que importa es cuándo se escribe cada zona, porque no se llenan al mismo tiempo.

El sistema lo desarrolló Walter Pauk, profesor de educación en la Universidad de Cornell, y lo explicó en su libro How to Study in College. No es una atribución de internet: el propio Centro de Estrategias de Aprendizaje de Cornell lo dice en su página sobre el sistema, y remite a la décima edición del libro (Pauk y Owens, Wadsworth, 2010), capítulo 10, páginas 235 a 277.

Conviene decir desde el principio algo que las páginas en español repiten sin comprobar. Si buscas el método vas a encontrar, una y otra vez, las cinco erres: registrar, reducir, recitar, reflexionar y repasar. Es un buen resumen de la rutina. Pero la página pública de Cornell sobre el sistema no las publica, y los dos PDF que suelen citarse como fuente en el dominio de la universidad ya no existen. Vienen del libro de Pauk, no de un documento oficial de Cornell. Lo decimos porque este post distingue en todo momento entre lo que la universidad sostiene y lo que el método fue acumulando por el camino.

La hoja

Las tres zonas de la hoja, y qué va en cada una

La hoja del método Cornell se lee de derecha a izquierda y de arriba abajo, que es justo al revés de como se escribe. Esa inversión es el truco entero.

La columna ancha, a la derecha. Ocupa alrededor de dos tercios del ancho y es donde escribes mientras alguien habla. Frases cortas, abreviaturas, un salto de línea por idea. No hay que redactar bonito, hay que capturar. Todo lo que se escribe aquí se escribe una sola vez y en el momento.

La columna estrecha, a la izquierda. Queda vacía durante la clase. Se llena después, idealmente el mismo día, y no con más apuntes sino con preguntas: las preguntas que esos apuntes responden. Es la diferencia entre “ciclo de Krebs: 8 pasos, mitocondria” y “¿dónde ocurre el ciclo de Krebs y cuántos pasos tiene?”.

La franja de abajo. Dos o tres líneas, al final de la hoja, escritas al final del día o de la semana. Es el resumen de lo que hay arriba, dicho con tus palabras. Si no puedes escribirlo sin mirar la columna ancha, todavía no entendiste la clase, y eso es información útil en noviembre y no en junio.

La rutina

El método no es el formato, es el ciclo

Casi todo el que abandona el método Cornell abandona en realidad el ciclo, no la hoja. Descarga una plantilla, la usa tres semanas, y lo único que hace en ella es escribir apuntes en la columna ancha. La hoja queda con una columna vacía a la izquierda y una franja vacía abajo, y entonces parece razonable concluir que el sistema no aporta nada. Es una conclusión correcta sobre lo que estaba haciendo, no sobre el método.

El ciclo, en la práctica, es este. Durante la clase: capturar en la columna ancha. El mismo día, en diez minutos: releer y escribir las preguntas en la izquierda. Al terminar la semana: tapar la columna ancha con una hoja, leer solo las preguntas e intentar responderlas en voz alta. Después de eso, y solo después, escribir el resumen de abajo. Antes del examen: releer únicamente las franjas de abajo de todas las hojas, que en un semestre son unas treinta líneas.

Una hoja Cornell rellenada entera en clase es una hoja normal con una raya de más.La rutina

Ese paso de tapar y responder en voz alta es el que hace el trabajo. No estás releyendo, estás recuperando, y la diferencia entre las dos cosas es la razón por la que subrayar un libro entero se siente productivo y no sirve para casi nada.

En clase

Cómo tomar apuntes Cornell mientras alguien habla

La columna ancha se llena bajo presión de tiempo, así que las reglas tienen que ser pocas. Una idea por bloque, separadas por una línea en blanco, para que después quepa una pregunta al lado de cada bloque. Abreviaturas propias y consistentes. Nada de frases completas: si la frase se entiende sin el verbo, el verbo sobra.

Marca en el margen lo que no entendiste en el momento, con un signo que uses siempre. Ese signo convierte la relectura del mismo día en algo dirigido, porque vas directo a los huecos en lugar de leerlo todo otra vez. Y si el profesor repite algo, escríbelo aunque ya lo tengas: la repetición de quien da la clase es la mejor señal de examen que vas a recibir gratis.

Un ejemplo de cómo se ve eso en la práctica. En lugar de “la Revolución Industrial comenzó en Inglaterra a mediados del siglo XVIII debido a varios factores”, en la columna ancha del método Cornell caben tres líneas: “Rev. Ind. = Inglaterra, mediados s. XVIII”, “factores: carbón + colonias + cercamientos”, “¿por qué Inglaterra y no Francia? (prof. insistió)”. La tercera línea ya lleva dentro la pregunta que escribirás a la izquierda esa misma tarde.

Sobre escribir a mano o a computadora, Cornell se moja en su propia página: afirma que la investigación muestra que tomar apuntes a mano es más efectivo que teclearlos en una laptop. Es la postura de la universidad, dicha por ella, y encaja con el método. A mano no da tiempo de transcribir, así que te obliga a decidir qué es importante mientras escuchas, que es exactamente el trabajo que el sistema quiere que hagas.

Las preguntas

La columna izquierda: preguntas, no palabras sueltas

El error más extendido en la columna izquierda es llenarla de etiquetas. “Fechas”. “Definición”. “Autores”. Son títulos, y un título no se puede responder, así que cuando tapas la columna ancha no tienes nada que hacer con ellos. Una etiqueta te dice de qué iba el bloque; una pregunta te obliga a producir el contenido del bloque desde la memoria.

Escríbelas como si las fuera a hacer el profesor. “¿Por qué fracasó la primera reforma y no la segunda?” es utilizable. “Reformas” no. Si un bloque de apuntes no admite ninguna pregunta razonable, suele significar que ese bloque era contexto y no materia, y puedes dejarlo sin pregunta sin sentirte culpable.

Diez minutos el mismo día bastan para una clase de una hora. Es un presupuesto pequeño y es el único momento del ciclo que conviene defender, porque es el que convierte las hojas en material de estudio en lugar de en un registro de lo que pasó.

Hay una prueba rápida para saber si tus preguntas están bien escritas: dáselas a alguien que no fue a esa clase. Si esa persona puede usarlas para tomarte la lección, sirven. Si tiene que preguntarte “¿y qué quieres que diga de esto?”, lo que escribiste fue un índice. Esta es también la razón por la que el método Cornell funciona tan bien en pareja o en grupo pequeño: las hojas de otro son utilizables sin traducción, algo que no pasa con unos apuntes normales.

Formatos

Medidas del método Cornell: papel, Word o tableta

Aquí hay que ser honestos, porque es la búsqueda más frecuente después del método en sí y casi nadie la responde con cuidado. No existe una medida oficial publicada por Cornell. Lo que existe es una convención muy repetida, heredada del libro y del papel carta estadounidense: una columna izquierda de unos 6 centímetros, una columna derecha con el resto del ancho, y una franja inferior de unos 5 centímetros. En A4, que es el papel que se usa en España y en buena parte de América Latina, esas proporciones se trasladan sin problema y lo que cambia son los milímetros.

Lo que sí importa, y no depende del papel, es que la columna izquierda sea lo bastante estrecha para que no te tiente escribir apuntes en ella, y la franja de abajo lo bastante corta para que el resumen no se convierta en otra página de notas. Las medidas del método Cornell están al servicio de eso.

Papelcuaderno o impresión Word o Docsplantilla de tabla TabletaPDF con capas
Velocidad en clase Máxima Depende de tu mecanografía Alta
Tapar la columna para recitar Una hoja encima Incómodo, hay que ocultar la columna Capas o borrador
Buscar dentro de los apuntes No Sí, texto completo Solo si el PDF reconoce la letra
Se pierde si pierdes el cuaderno No No
Coste de empezar Una regla Cero La tableta

En Word o en Google Docs la forma más rápida es una tabla de dos columnas y dos filas: fusionas las dos celdas de la fila inferior para el resumen, fijas el ancho de la primera columna y quitas los bordes que no quieras ver. Se tarda cinco minutos y se guarda como plantilla. En papel, una regla y dos líneas por hoja, una vez, al empezar el cuaderno.

Si estudias en una tableta de tinta electrónica, el formato encaja especialmente bien porque puedes tapar la columna derecha con una capa en lugar de con una hoja de papel. Nosotros mantenemos una plantilla Cornell pensada para eso, en español y en otros cinco idiomas, por 29 USD. También escribimos sobre cómo funciona el sistema en una tableta con más detalle del que cabe aquí.

El resumen

La franja de abajo, la parte que casi todos se saltan

Si tuvieras que quedarte con una sola zona de las tres, quédate con esta. La franja inferior es la única que se escribe entera desde la memoria y con tus palabras, y por eso es la única que prueba que entendiste algo. Las otras dos se pueden completar copiando.

Dos o tres líneas por hoja. Sin términos que no sepas explicar. Si al escribirlo te sale una frase que suena a la del profesor pero no sabrías defenderla, subráyala: acabas de encontrar el tema por el que vas a perder puntos. Un semestre de esto deja unas treinta líneas que se leen en cinco minutos la noche anterior, y esa es la promesa real del sistema. No apuntes más bonitos, sino apuntes que se releen de verdad porque releerlos es corto.

Siguiendo el ejemplo de antes, un resumen aceptable sería: “Inglaterra arranca primero por una combinación de carbón accesible, mercado colonial y mano de obra liberada del campo. El punto del examen es que ningún factor solo basta”. Son dos líneas, no repiten ninguna palabra de la columna ancha, y dentro de cuatro meses siguen significando algo. Un resumen que dijera “factores de la Revolución Industrial” no serviría para nada, y es exactamente el tipo de línea que se escribe cuando se copia en vez de recordar.

Errores

Cinco errores que arruinan unos apuntes Cornell

Estos cinco fallos explican casi todos los abandonos del método Cornell que hemos visto descritos en foros de estudiantes.

Rellenar las tres zonas en clase. Es el error del que salen todos los demás. Si la columna de preguntas se escribe mientras escuchas, no son preguntas, son subtítulos.

Hacer la columna izquierda demasiado ancha. En cuanto cabe una frase, acaba cabiendo un apunte, y la hoja vuelve a ser una hoja normal partida en dos.

Escribir el resumen copiando de arriba. Copiar no prueba nada. Si no sale sin mirar, el resumen correcto es “no entendí esta clase”, y es más útil que tres líneas bien redactadas.

Usarlo para todo. Para una clase de problemas, de derivadas o de ejercicios resueltos, el formato estorba: ahí lo que quieres es espacio y no columnas. El método rinde en materias que se explican hablando.

Cambiar de plantilla cada mes. El sistema depende de repetir la misma rutina, y buscar la plantilla ideal es una forma cómoda de no estudiar. Cualquier hoja partida en tres sirve; lo que hay que sostener es el ciclo.

Si acabas de empezar, prueba el ciclo entero durante dos semanas en una sola materia, la que peor se te dé, y compara lo que tardas en repasarla frente a las demás. Cuéntanos cómo te fue en los comentarios, sobre todo si te funcionó en una asignatura donde esperabas que no.

FAQ

Preguntas frecuentes, respondidas en corto

¿Cuáles son las ventajas del método Cornell?
Que el repaso queda preparado desde el primer día, en lugar de tener que fabricarlo la semana del examen. La columna de preguntas convierte los apuntes en material con el que puedes autoevaluarte, y la franja de resumen reduce un semestre entero a unas treinta líneas.
¿Cómo se utiliza el método Cornell en Word?
Con una tabla de dos columnas y dos filas. Fusiona las dos celdas de la fila de abajo para el resumen, fija el ancho de la columna izquierda en unos 6 centímetros y oculta los bordes que no quieras ver. Guárdalo como plantilla y ya no lo vuelves a montar.
¿Qué medidas tiene una hoja Cornell?
No hay una medida oficial publicada por Cornell. La convención más repetida es una columna izquierda de unos 6 centímetros y una franja inferior de unos 5, con el resto para la columna de apuntes. En A4 las proporciones funcionan igual y solo cambian los milímetros.
¿Cómo se hace un resumen estilo Cornell?
Al final del día o de la semana, tapando la columna de apuntes y escribiendo dos o tres líneas con tus palabras. Si necesitas mirar arriba para escribirlo, no es un resumen, es una copia, y en ese caso lo honesto es anotar que esa clase no quedó entendida.

Si la tuya no está arriba, déjala en los comentarios y la añadimos.

También preguntan

Otras preguntas, en breve

¿Cómo se aplica el método Cornell en una tableta de tinta electrónica? ¿Cómo se ve una hoja Cornell ya rellenada? ¿Dónde consigo una plantilla Cornell lista para usar? ¿Qué otros sistemas de planificación y estudio cubrimos?
Reference Cornell University, Learning Strategies Center: The Cornell Note Taking System (consultado en septiembre de 2026, en inglés) lsc.cornell.edu/how-to-study/taking-notes/cornell-note-taking-system Study Pauk, Walter y Owens, Ross J. Q. (2010). How to Study in College, 10.ª ed., Wadsworth. Capítulo 10, pp. 235-277, citado por Cornell como fuente del sistema lsc.cornell.edu/how-to-study/taking-notes/cornell-note-taking-system